Todos recordamos
alguna noticia que nos impresionó o afectó de manera especial. Escriba un texto
en el que cuente:
-Cuál fue esta
noticia
-Por qué le afectó
tanto
-Qué sentimientos
le provocó
El mundo corriente está lleno de
eventualidades, y hasta cierto punto dejamos al lado las tragedias cotidianas
ocurriendo en nuestros días, simplemente porque nos agobia aguantar lo
desolador que es el destino y lo que nos apremia afrentar. He estado de acuerdo
siempre; cada noticia que ocasiona discuciones sociales altisonantes es nada
más que una historia ajena, aún falsa para mí. Sin embargo, cabe decir que en
un momento en mi pasado, milagrosamente algún sentimiento extremadamente me
podero, me conquistó, y me llenó el corazón de parsimonia. Fue una sensación
relativamente nueva, inefable, y la misericordia me rodeó, luciéndome la
conciencia de una manera peculiar.
El 14 de enero de 2010, hacia las seis
de la noche, llegó el momento en que derramé por primera vez algunas lágrimas
de agonía por una desgracia completamente ajena a mi vida. Aleatoriamente se
mostraron piezas de imágenes desgarradoras de la destrucción que llevó el gran
terremoto de Haití, y por más veces de las que soy capaz de recordar me conecté
con la decepción que se sintieron en el otro lado del mundo. Me aferró la
desilusión, y aún me desgarró el incrédulo. No compartía sangre son aquellos
aldeaños; éramos de razas distintas, hablábamos lenguas diferentes, e incluso
inhalábamos aires distintos, pero aquellos instantes hicieron que las imágenes
se quedaran hondamente arraigadas en mi mar de sentimietos, y por la primera
vez sentí algo solemne de la humanidad; una fuerza sobrenatural que profundizó
una cicatriz invisible en lo más profundo de mi ser.
No comments:
Post a Comment